Historia de la economía española y mundial desde 1982 hasta 2011

Pretendo describir la evolución de la economía española desde 1982 hasta nuestros días, la cual como es lógico se ha visto afectada en especial por las crisis económicas globales de 1991 y 2008 respectivamente, ya que vivimos en un mundo globalizado en donde el sistema financiero es el máximo exponente de esa globalización en todos los sentidos, pero en especial económica. Cuando en el año 1982 el PSOE llegó al poder el PIB de España estaba situado en 200.000 millones de dólares, cuando Felipe González dejó el gobierno llegaba hasta los 600.000 millones de dólares. Se puede ver aquí a través del nuevo servicio de Google “public data”, que facilita datos cedidos por el Banco Mundial.

Cuando el PSOE llegó al gobierno en 1982 el PIB de la economía española había aumentado sólo un 1,2%, siendo la economía española una economía débil, y todavía demasiado dependiente del turismo y del sector servicios. En la primera legislatura del PSOE entre 1982 y 1986 se aplicó un fuerte plan de estabilización económica que implicó un proceso de reconversión industrial que llevó al cierre de muchas industrias obsoletas. Un ejemplo de ello fue la reconversión industrial del País Vasco, donde se hizo notar especialmente y que el partido que entonces gobernaba el País Vasco, el PNV, reforzaría apostando al igual que el partido en el gobierno de España en innovación y conocimiento. Hoy, gracias a ello el País Vasco en uno de los motores de la economía española con un 10,6% de paro (datos segundo trimestre 2011), en donde según José Antonio Herce, socio de Analistas Financieros Internacionales (AFI); “El sistema de innovación vasco, por ejemplo, es admirable. Han identificado las actividades más productivas, realizado partenariados público-privados y apostado por la tecnología y la exportación”. Es decir, un sistema mixto público-privado de inversión en innovación y conocimiento, todo ello posible gracias a la reconversión industrial del entonces gobierno socialista entre 1982 y 1986.

Además, el acuerdo llegado entre sindicatos y empresarios en el País Vasco en donde los sindicatos mantienen su fuerza ha llevado a que haya flexibilidad en la negociación colectiva con los sindicatos, lo que ha permitido que en el 90% de los casos las empresas optaran por reducir su actividad y esperar una recuperación de la demanda en lugar de despedir empleados. Cabe señalar que mientras, en la Comunidad Valenciana, el paro asciende a un 24,12%.La estabilización de la economía y la reconversión industrial llevadas a cabo por el PSOE permitieron sanear la economía y prepararla para la recuperación tras la crisis económica sufrida en España afectada por la crisis del Petróleo de 1973 entre 1975 y 1977 que culminaría con los famosos Pactos de la Moncloa entre el entonces gobierno de la UCD y la oposición socialista. Con la entrada de España en la Comunidad Económica Europea (CEE) el 1 de enero de 1986 se aceleró y fortaleció el impulso económico iniciado. La entrada requirió que el país abriera su economía, con un fuerte incremento de la inversión extranjera en España y un impulso modernizador de la empresa española ante la competencia exterior. A ello hay que añadir la inyección que supuso los Fondos de Cohesión de la UE conseguidos por el entonces presidente del gobierno Felipe González, a quien el entonces líder de la oposición del PP, José María Aznar, criticó llamándole “pedigüeño”, como demostró González en los debates televisados de 1993 mostrando la portada de un periódico.

Los Fondos de Cohesión permitieron que se produjese un fuerte desarrollo económico que duraría hasta 1992 llevando a una fuerte inversión pública en infraestructuras que culminó en 1992 con la Exposición Universal de Sevilla, para la cual se construyó el AVE que unía Madrid y Sevilla, y las Olimpiadas de Barcelona. Aquello también permitió que se crease más empleo. Se produjo un tirón del consumo motivado por un efecto enriquecimiento provocado por la subida de la Bolsa y del valor de los inmuebles. Con esto, España aceleró el crecimiento de su PIB, redujo la deuda pública, redujo la tasa de desempleo del 24,4% al 15% en 3 años y redujo la inflación por debajo del 3%.

Los servicios educativos, sanitarios y de pensiones crecieron de forma notable, siendo sufragados por un sistema fiscal relativamente progresivo. Por primera vez se podía hablar de un Estado del Bienestar en España.

A pesar del notable desarrollo económico de España Felipe González optó por adelantar las elecciones generales de 1990 a 1989 anunciando que se avecinaba una crisis global, para lo que tendría que acometer una serie de reformas y buscaba el respaldo mayoritario de la población para verse legitimado. De hecho, en 1990 ya se produjo un parón en la economía y se bajó del 4,8% de crecimiento del PIB en el 1989 al 3,8% en el 1990, entrando en una recesión en 1993 con un decrecimiento del 1%, es decir, que el desarrollo del PIB se situó en un -1%. En 1990 se produjo una crisis económica global originada por la burbuja inmobiliaria de Japón y de las acciones de las empresas y agravada por la crisis del Golfo debido a la invasión por parte de Sadam Hussein, presidente de Irak, de Kuwait, lo que dio pie a que comenzase la Guerra del Golfo liderada por EEUU, provocando tensiones en los precios del petróleo, pues los países árabes dejaron de producir petróleo y exportarlo, afectando a los precios del petróleo que acabaron elevándose considerablemente, lo que hizo que la inflación –subida de precios de los productos- tuviese un repunte considerable.

Esta crisis se vivió especialmente en Estados Unidos, primero conociendo una ralentización del crecimiento tras el estallido de la burbuja inmobiliaria en China entre 1989 y 1990 (2% y 0,5% respectivamente) que se convierte en una tasa negativa en 1991: -0,8%. Esto acabaría afectando al mercado de trabajo norteamericano que en 1992 tuvo la mayor tasa de desempleo desde 1984, pues si en 1984 fue del 7,5% de la población en 1992 fue del 7,3%, país en el que si la tasa de paro es superior al 7% es un drama nacional, por lo que nunca suele salir reelegido en EEUU un presidente cuando el paro supera el 7%. Por esa razón, en las elecciones que tuvieron lugar en EEUU el 2 de noviembre de 1992 el entonces presidente de EEUU, del Partido Republicano, George H. Bush, no salió reelegido y perdió ante el candidato del Partido Demócrata Bill Clinton. Famosa es la frase de un asesor de economía que le espetó a Bill Clinton: It’s the economy, stupid! (¡Es la economía, estúpido!), en clara referencia a la importancia capital de la economía en unas elecciones. Hoy por la crisis el paro está alrededor del 9,5%, algo inaudito en un país como EEUU, para poder hacerse una idea de la magnitud de esta crisis económica.

Entre 1989 y 1992 la Reserva Federal estadounidense baja 22 veces el tipo de interés pasando de un 10% a un 3% sin lograr con ello animar la economía, es lo que se denomina “contracción del crédito”. Se produce un importante rebrote inflacionario. Los datos para 1989-1990 son: EE.UU. un 6%, Gran Bretaña un 10,4%, la UE un 6,1%. Es lo que se denomina estanflación, cuando se produce una recesión junto con una inflación.

En Japón, debido a la burbuja inmobiliaria cae desde 1990 en un estado de recesión larvada: la media durante el período 1990-97 es un raquítico 1,2% -con ese 1,2% es muy difícil que la economía crezca y se cree empleo, pues se suele situar en un 3% como mínimo para conseguir eso- y ello pese a que el gobierno realizó nada menos que 11 planes de relanzamiento de la economía.

En España la crisis tardó en notarse dos años más por el enorme esfuerzo que hizo en inversión pública de infraestructuras el entonces gobierno socialista entre 1990 y 1992 para preparar a España para dos grandes eventos que vivió; la Exposición Universal de Sevilla, para la que se construyó el primer tren AVE que unió Madrid con Sevilla, y los Juegos Olímpicos de Barcelona, ambos eventos en 1992. Aquello también permitió que hubiese más empleo y dinamizó la economía hasta que ambos eventos terminaron y la crisis se hizo notar en España por la inflación debida al encarecimiento del petróleo, y puesto que tras finalizar dichos eventos muchas personas se vieron en el paro. La recesión se instaló en España y su traducción fue un crecimiento espectacular del desempleo del 16% al 24% (A finales de noviembre de 1993, había en España 3.545.950 parados).

España siempre fue una economía demasiado dependiente del petróleo, y más en aquellos años, pues con el petróleo en un momento en que no había ningún otro tipo de energías funcionaban las máquinas en la industria, el transporte… lo que hace que un incremento considerable de su precio repercuta en el coste de un producto haciendo que bajen la inversión y el consumo, y por tanto, que la economía entre en recesión. Un fuerte gasto público fue lo único que permitió que la economía no entrase en recesión hasta 1993, pero ello también llevó aparejado cuando se entró en recesión un fuerte déficit público que llegó al 68% del PIB y que al terminar las grandes infraestructuras el paro se elevase a un 24%.

Para poder hacerse una idea de la importancia de la crisis del 1991 decir que entre 1991 y 1993 se destruyeron 8 millones de trabajos en los 12 países de la Unión Europea. En 1992 Alemania alcanza el nivel de paro de los años 30 y desde entonces, lejos de bajar, seguirá aumentando llegando a los 4 millones en 1994 y a los 5 millones en 1997.

La demanda agregada que es lo que hace que una economía se expanda depende de cuatro variables: la inversión, la demanda, el gasto público y la balanza de pagos (exportaciones e importaciones). Cuando el precio del petróleo se encareció la inversión y la demanda se pararon, y cuando el gasto público terminó ello hizo que la crisis económica se sintiera en especial en España.

Además España entonces conseguía petróleo a través de buques o de Francia, pero hoy en día España tiene conexión con el Magreb para comprar petróleo a través de él, en parte gracias a la Conferencia de Barcelona celebrada en 1992 bajo gobierno socialista con Moratinos de ministro de Asuntos Exteriores creándose la Unión Euromediterránea (países del sur de Europa con países del norte de África, del Magreb). Pero en 1994 España dejó atrás la recesión con un crecimiento del 2,5% del PIB, que continuaría con una cifra del 2,4% en 1995. En estos dos años se crearon 400.000 puestos de trabajo y el desempleo bajó hasta el 22%.

Los problemas no habían terminado, el Gobierno debía enfrentarse a una nueva adversidad: los gastos de la Seguridad Social, que costeaban las pensiones, el desempleo y la sanidad. En 1995, por primera vez, el sistema de Seguridad Social español entró en déficit al registrar más gastos que ingresos. Para solucionar a este problema, el 6 de abril de 1995 el Congreso de los Diputados aprobó el Pacto de Toledo, que incluía una serie de reformas en el sistema de Seguridad Social, incluyendo una propuesta para que la sanidad pública dejara de ser financiada con el dinero de las pensiones y pasase a correr a cargo de los Presupuestos Generales del Estado.

Mientras se crean 400.000 puestos de trabajo en España entre 1995 y 1996, pese a las continuas operaciones de maquillaje estadístico el desempleo no deja de aumentar entre 1993 y 1996 en los países más desarrollados, en los países de la OCDE:
· Las grandes empresas lejos de aumentar el empleo lo continúan destruyendo: se calcula que en EE.UU. las 500 primeras empresas han eliminado 500.000 puestos de trabajo entre 1993 y 1996;
· Se reduce por primera vez desde 1945 la plantilla de funcionarios. Así, la administración federal americana elimina 118.000 puestos entre 1994-1996.
· Los nuevos empleos que se crean son más bien subempleos, mal remunerados y a tiempo parcial. Que es lo que pasa cuando simplemente se recortan los derechos de los trabajadores ante una crisis para conseguir a toda cosa que se contraten a más, puesto que si se recortan sin más las garantías de los contratos indefinidos cuanto más fácil sea para la empresa despedir a la gente que tenga contratos indefinidos más despedirá a quien tenga un contrato indefinido para coger a alguien con contrato temporal.

Cuando el PP llega al poder en 1996 España ya había dejado atrás la recesión pero el paro seguía siendo elevado y el déficit público había aumentado por los grandes esfuerzos que había hecho el PSOE en gasto público, aunque la deuda pública en 1996 era del 67,4% del PIB mientras que la privada era sólo del 65%. En ese año la Seguridad Social seguía en crisis, para lo que el gobierno socialista ya había intentado una reforma para que la sanidad pública no siguiese estando pagada por las pensiones, por esa razón el PP pidió un crédito para poder costear las pensiones.

Gráfico de deuda pública en porcentaje del PIB aquí.

El gobierno del PP opta entonces por varías vías para conseguir una mayor expansión de la economía, aunque España ya había salido de la recesión con Pedro Solbes como ministro de economía consiguiendo contener el gasto público. Luego como comisario europeo de Economía será la bestia negra de países como Alemania por el aumento de su deuda pública ya que Solbes era muy estricto. Luego con él en el gobierno la deuda pública del Estado siguió siendo controlado. Gracias a él, la crisis de la deuda pública en Europa no ha cogido desprevenida a España.

En primer lugar, el PP decide rebajar los impuestos a las empresas y alargar el pago del IVA para que las empresas pudiesen tardar más en pagar. Al renunciar a estos impuestos el Estado se quedó sin parte de sus ingresos por lo que lo costeó privatizando empresas estratégicas del sector público (Telefónica, Argentaria, Endesa, Repsol entre otras). El caso de la privatización de Telefónica, defendida por Mariano Rajoy, fue paradigmático, puesto que el entonces presidente del gobierno del PP José María Aznar colocó a un viejo amigo suyo de pupitre, Villalonga, en su dirección.

En 1996 (primer año de gobierno de Aznar) Telefónica tuvo los mejores resultados de su historia. La facturación aproximada fue de 2,2 billones de pesetas, y los beneficios de 160.000 millones; todo ese dinero iba a las arcas del Estado Español y además tenía 80.000 trabajadores. Decía el PP que privatizarla sería mejor para el mercado porque haría que hubiese un mercado competitivo y haría que fuese más barato y que además no se despediría a ningún trabajador. Hoy el mercado de telefonía es prácticamente un oligopolio, los precios han subido más que nunca, de los 80.000 trabajadores que entonces había sólo quedan 32.000 y en 2010 ingresó 10.000 millones de euros, que por supuesto ya no van a las arcas del Estado español, incluida el recorte que tuvo lugar a principios de 2011 del 25% de la plantilla echando a la calle a trabajadores mayores sin ninguna posibilidad de poder encontrar otro trabajo para dar en su lugar incentivos de millones de euros a directivos para objetivos de 10 a 15 años. Las empresas miran a medio plazo como mucho y el Estado tiene una visión más a largo plazo, como se ha visto con la inversión en nuevas tecnologías y energías renovables que ha hecho el gobierno de Zapatero. En el caso de una empresa estatal se puede tender hacia un modelo mixto en donde la empresa estatal se abra a un modelo mixto en donde entren más empresas compitiendo en el mercado de la telefonía y que no haya competencia desleal, como ha ocurrido al principio cuando entraron empresas como Orange o Telefónica al controlar infraestructuras. Ahora el candidato del Partido Popular, Mariano Rajoy, ha anunciado que va a privatizar varias empresas, entre ellas Correos, la cual tuvo de beneficios el último año 1.000 millones de euros, por lo que privatizarla supone un ingreso inmediato para el Estado pero a largo plazo es peor, puesto que se deja de ingresar anualmente una cantidad segura de dinero, representando una pérdida para el Estado más a largo plazo.

Entonces, el gobierno del PP optó por un modelo económico que diseñó Rodrigo Rato a partir de la famosa Ley del Suelo de 1998 liberalizando el suelo, por lo que las corporaciones locales podían recalificar lo que quisieran y aprobar planes generales de ordenación urbana, lo que implica más ingresos por tasas, licencias de obra… Al permitir que se pueda construir vivienda indiscriminadamente, como la vivienda es un bien básico que necesita todo el mundo y no existe una ley que diga cuál es el precio máximo de venta, la demanda aumenta y el precio también, por lo que se crea una burbuja puesto que la gente lo ve como una inversión.

En este sentido, las cajas de ahorro tuvieron un papel muy importante al basar buena parte de sus activos en la burbuja inmobiliaria, un ejemplo paradójico es la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) de Alicante, controlada por el gobierno del Partido Popular de la Comunidad Valenciana desde 1995, cuyo negocio inmobiliario se duplicó entre 2003 y 2005, amén de la injerencia política que ha llevado a un modelo particular de clientelismo creándose puestos directivos intermedios sin apenas ninguna función real. Tras la crisis de 2007 la CAM ordenó a partir del 2010 que se dejaran de dar créditos porque la prioridad era poder cobrar las deudas. Esto da una idea de la gravedad de la crisis en donde las cajas de ahorro no han jugado el papel que deberían. La noticia que muestra cómo se ha gestado la burbuja inmobiliaria por culpa de un determinado modelo económico auspiciado por Rodrigo Rato en la Comunidad Valenciana se puede ver en la noticia que publicó El País el pasado 13 de noviembre de 2011 con este titular en donde pongo el enlace a la noticia:

El `ladrillo´arrasa con el sistema financiero valenciano

¿Y dónde está el origen de esta especulación inmobiliaria desmesurada en España? En la Ley del Suelo aprobada por el entonces gobierno del Partido Popular el 27 de marzo de 1998, que recogía el periódico `El Mundo´ en su editorial del mismo día, como recoge el blog para el que pongo el link aquí. Decir que en dicho editorial se decía textualmente;

“La nueva Ley simplifica los tipos de suelo y los reduce a tres: urbano, urbanizable y no urbanizable. Salvo que esté expresamente prohibido por una disposición jurídica, todo suelo es, a partir de ahora, urbanizable. Y lo es mediante un procedimiento administrativo que agiliza notablemente el actual sistema de licencias y permisos. El Gobierno espera conseguir, con ello, un drástico aumento de la oferta de suelo, lo que, según aseguró ayer el ministro Arias-Salgado, se debería traducir a medio plazo en una reducción del precio del suelo y, por tanto, de la vivienda”.

¿Hasta qué punto el “boom” inmobiliario fue el modelo de Rodrigo Rato? Como publicó el Faro de Vigo (para ver la noticia aquí), un informe de la agencia norteamericana Bloomberg así lo atestigua, diciendo que Rato es ante todo un político y “se le hace corresponsable de las causas específicas de la actual crisis económica en España, por haber impulsado un modelo de crecimiento fundamentado en la “burbuja” inmobiliaria y por no haber aprovechado la bonanza del ciclo económico internacional para hacer las reformas que ahora precisa España”.

Cuando Rodrigo Rato fue presidente del FMI (2004-2007), un informe interno independiente elaborado por la Oficina de Evaluación Independiente y publicado en febrero de 2011, como publicó El País entre otros el pasado 9 de febrero de 2011 (para ver la noticia aquí), recuerda que “una y otra vez cómo el FMI llegó a recomendar a otros países avanzados que se siguieran las políticas y prácticas de innovación financiera de EE UU y Reino Unido, que acabaron con buena parte de sus sistema financiero en quiebra. El Fondo, en cambio, criticó a los bancos de Canadá (cuyo sector financiero quedó a salvo de la crisis) por no imitar esas prácticas y ser conservadores. Cuando la burbuja inmobiliaria en EE UU estaba a punto de tocar techo, el Fondo aún sostenía que la baja morosidad de las hipotecas residenciales, unida a la titulización del mercado hipotecario, sugerían que “el impacto de un frenazo del mercado de la vivienda sobre el sistema financiero sería probablemente limitado””. Asimismo, el informe llega a la conclusión de que “entre las causas que impidieron al FMI alertar sobre los riesgos, el informe cita múltiples deficiencias organizativas, batallas internas, falta de comunicación, sesgos analíticos, presiones políticas, autocensura, y falta de supervisión y control por parte de la dirección del Fondo”. Aunque cabe decir que algunas de esas deficiencias se venían arrastrando desde hacía una década. Aun así, se ve la apuesta de Rodrigo Rato por un modelo económico financiero basado en la especulación y asumiendo riesgos con el modelo que en su día implantó en España.

En cambio, durante los primeros años de gobierno de Zapatero (2004-2008) se aprobó la ley de Dependencia (2006), un ejemplo de otro modelo económico basado en la inversión del Estado en el sector privado para reactivar la economía. Las Comunidades Autónomas son las responsables de desarrollar esta ley, como es el caso de Andalucía que a una empresa “concesionaria” trata a una persona dependiente por 1.500 euros, 1.000 euros lo aporta la Administración Pública y 500 euros la persona dependiente con su pensión. De esta manera la empresa privada puede contratar a empleados para cuidar a los dependientes, y los trabajadores con su empleo pagan IRPF y las empresas el impuesto de sociedad, volviendo el dinero al Estado. De esta manera, el Estado español ha creado 300.000 puestos de trabajo y 900.000 personas mayores dependientes están siendo asistidas.

Rajoy ha dicho que ese modelo de dependencia es insostenible por el gran ajuste que se va a tener que llevar a cabo estos años, y por esa razón Rubalcaba ha pedido renegociar la reducción de la deuda pública para aplazarlo dos años, para poder mantener estas inversiones para no afectar de una manera drástica a la economía, y de ahí que dijera Rubalcaba que basarse sólo en reducir la deuda pública podría acabar asfixiando la economía. Otro ejemplo de la necesidad de que el Estado incentive al sector privado es el Plan E del gobierno de Zapatero creando sólo en Castilla y León durante 2010 49.619 empleos debido a la incentivación de la inversión pública de las pequeñas y medianas empresas y también a la construcción de infraestructuras.

Del año 2000 al año 2004 la economía española ya se desaceleró, pasando de un 5% el crecimiento del PIB a un 3,3% en 2004, llegando a un 4% en 2006 justo antes de la crisis económica de 2008, pasando en 2007 del 3,6% al 0,9% en 2008. Por lo que con el PP no estábamos tan bien, ya que la crisis se avecinaba estuviese quien estuviese en el gobierno de España.

La actual crisis económica que España padece tiene su origen en EEUU cuando en el año 2008 la Reserva Federal –Banco Central- rescató a un número importante de bancos que habían entrado en quiebra para salvar al sistema financiero, del que tanto depende nuestra economía para que los créditos lleguen a las empresas y a los particulares, lo que implica consumo e inversión, necesarios para el buen funcionamiento de la economía. Esto se debió a la crisis de las llamadas subprime o también conocidas como “hipotecas basura”, por lo que tuvo su origen en una burbuja inmobiliaria alentada por la política monetaria llevada a cabo por la Reserva Federal.

En la euforia de un continuo aumento en los precios de las viviendas al verse como una inversión segura y una forma fácil de ganar dinero, los niveles de seguridad para conceder créditos a los trabajadores estadounidenses se flexibilizaron dando a personas sin apenas dinero, en un mercado de trabajo como el norteamericano poco seguro debido a su flexibilidad, pues los contratos fijos apenas se dan cambiando la gente de trabajo continuamente y siendo muy fácil despedir a los trabajadores. Personas responsables con nombres y apellidos tomaron la decisión de conceder créditos a personas sin recursos para hipotecas con el objetivo de obtener mayores beneficios para su banco y así tener un complemento en su sueldo. Al igual que pasó en España con el mercado inmobiliario. En muchos casos, cuando se ha despedido a esos directivos éstos se han ido a casa con millones de euros o dólares en virtud de las cláusulas de los contratos de trabajo que en caso de ser despedidos se les indemniza después de haber sido responsables de esta crisis. Es decir, el fomento del corto plazo en las retribuciones a los directivos de las grandes entidades financieras.

Este es el origen de los préstamos subprime. Estos préstamos estaban garantizados por una hipoteca, pero el sistema sólo podía funcionar si el tipo de los préstamos seguía siendo bajo y si el valor de los edificios aumentaba continuamente, garantizando los intereses sobre éstos, pero la FED aumentó los tipos de interés del 2 al 5,75% en 3 años, lo que hizo que los precios de las viviendas y la demanda de crédito cayesen estrepitosamente bajando las ganancias para devolver los créditos y el consumo, lo que hizo que aun bajaran los precios y la gente no pudiera cobrar sus hipotecas. Los organismos crediticios, los bancos entre ellos, registraron fuertes pérdidas en su balance de cuentas y el sistema financiero acabó colapsándose. Como uno de los ingresos fundamentales de los bancos viene de los préstamos interbancarios todo el sistema internacional occidental, sobre todo el europeo que depende más del norteamericano, se vio afectado y acabó contaminándose a los bancos de buena parte de occidente.

Los bancos al verse afectados y tener importantes pérdidas para equilibrar su balance contable cerraron el grifo del crédito a las empresas y particulares, por lo que las empresas no podían invertir y además no podían operar teniendo pérdidas, y por tanto, despedir a trabajadores. Y en cuanto a los particulares pues el consumo se estancó. Al estancarse el consumo las empresas no venden, tienen pérdidas y por tanto dejan de invertir y despiden a más trabajadores. Por lo que la crisis económica se convierte en un círculo vicioso del que es difícil salir.

Los bancos funcionan del siguiente modo; tienen una serie de activos, que es el dinero que prestan y que necesitan que se les devuelva para tener liquidez -dinero en efectivo- para poder seguir prestando a las empresas para que inviertan en producir -creando por ejemplo empleo-, y a la gente para que siga comprando -hipotecas-; eso es lo que hace funcionar a la economía. Los activos de los bancos pueden ser el dinero que han prestado a familias y empresas, pero también cuando invierten en algún proyecto económico o en algún sector estratégico de la economía con la idea de que se recuperará ese dinero y además obtendrán beneficios -la CAM dobló su inversión en activos inmobiliarios entre 2003 y 2005 acabando con un “agujero” de 5.000 millones de euros-. Y por último, una de las vías de contagio a nivel internacional de las crisis económicas: los créditos interbancarios, que es el dinero que los bancos se prestan entre sí para tener liquidez y supone entre un 10% y un 20% de los activos de los bancos. Hoy ese crédito está seco por la falta de confianza entre los bancos ya que unos han acabado contagiando a otros por la deuda privada en España situada en un 320%. Sí, confianza, esa palabra a la que continuamente se apela para que los inversores mantengan las bolsas, los mercados y la crisis no empeore. El sistema económico actual depende en gran medida del sistema financiero, de los créditos porque existe un proceso desde que las empresas comienzan a producir y sólo gastan hasta que comienzan a obtener beneficios, de ahí que necesiten pedir crédito para que sea viable, pero el problema es que el sistema financiero, las inversiones se mueven también por valores tan subjetivos como confianza, expectativas…

Esta crisis es mucho más compleja por la cantidad de factores que la están condicionando, sobre todo el sistema financiero que hasta que los bancos no se saneen y comience a fluir el crédito la economía no podrá empezar a recuperarse. De todas formas, la economía española ya está empezando a recuperarse aunque se esté sufriendo por la recaída de la economía europea por la crisis de la deuda pública en la UE. En los últimos dos años la economía española ha empezado a recuperarse de la actual crisis. El gráfico con la tasa del crecimiento del PIB de España publicado por “public data” de Google facilitado por el Banco Mundial lo enlazo en la siguiente frase:

Tasa del crecimiento del PIB de España

La gestación de la burbuja que ocasionó la crisis del 2008 no responde a un único factor sino que surgió de la confluencia de varios hechos, entre los más relevantes cabría señalar: la rebaja de tipos de interés de 2001, que buscaba dinamizar la economía tras el estallido de otra burbuja, la de las “punto com”; los fallos en las agencias de rating, que minimizaron o ignoraron el riesgo subprime; la medición de la expansión monetaria a través de la inflación y no de una batería de indicadores que incluyeran los precios de los activos financieros entre otras dimensiones; el fomento del corto plazo en las retribuciones a los directivos de las grandes entidades financieras; y el cambio de regulación de la banca de inversión en Estados Unidos [Nasdaq (2008)]. Todo ello, junto a otros varios elementos, fue inflando la burbuja inmobiliaria. Así, en el verano de 2007 comenzaban los primeros problemas en Estados Unidos, epicentro de la crisis con la quiebre de Lehman Brothers y su posterior contagio al resto de entidades financieras que fueron quebrando (noticia de origen de la crisis en EEUU aquí), y también en Europa (con la quiebra de la entidad financiera británica Northern Rock en agosto). Mientras la crisis se extendía internacionalmente, las pérdidas y las quiebras bancarias se sucedían.

¿Qué hizo Zapatero ante esta crisis? En 2008 una de las primeras medidas tomadas fue el préstamo de 100.000 millones de euros a los bancos para que el crédito fluyese a las pequeñas y medianas empresas, pero los bancos lo gastaron en tapar sus agujeros y hoy en día los créditos siguen siendo difíciles de conseguir tanto para particulares como para empresas. Ahora el Estado español está recibiendo ingresos gracias a los intereses de los préstamos que se dieron a los bancos, que NO se les regaló nada de dinero.

Elmundo.es; “El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha asegurado que el Estado garantizará avales a las entidades financieras por un valor máximo de 100.000 millones de euros para 2008. Según Zapatero, la cantidad del aval para el año que viene aún tiene que ser estudiada por el Ministerio de Economía”.

Elmundo.es:   http://www.elmundo.es/elmundo/2008/10/13/espana/1223895638.html

A diferencia del gobierno de Zapatero que sólo prestó dinero a los bancos para que hiciesen fluir el crédito, el gobierno de George W. Bush en EE.UU. y el de Sarkozy en Francia les dio el dinero a los bancos, es decir, los gobiernos conservadores de EE.UU. y de Francia regalaron a los bancos el dinero de todos los ciudadanos cuando era un error de éstos que habían especulado irresponsablemente con ese dinero. El problema es que están endeudados tanto los bancos que éstos no prestan, y por lo tanto, la economía no funciona. Lo mismo está pasando con el Banco Central Europeo que está inyectando liquidez -dando dinero- a los bancos, pero al desconocer la situación real de los bancos éstos no están respondiendo como se esperaba. Así que si Zapatero presta dinero a los bancos y éstos no dan dinero es su culpa, pero si el Banco Central Europeo presta y éstos no responden no se critica.

Por otro lado, Zapatero apostó por políticas keynesianas para incentivar la demanda agregada y que el mercado se recuperase mediante la expansión económica, como he explicado ya con la ley de dependencia y el plan E. El problema es que sólo con gasto público no se consigue que la economía se recupere puesto que si no hay inversión y consumo ello es imposible. Estamos hablando de cifras enormes de dinero.

También apostó por la construcción del AVE como nunca antes se había hecho –ya llega a Valencia y a Barcelona- con el objetivo de impulsar las infraestructuras para potenciar los desplazamientos de empresarios y que hubiera un mayor intercambio de las empresas entre las ciudades que produjese más riqueza, por eso hay descuentos especiales para empresas en los billetes de AVE. ¿Qué es lo primero que mira un inversor cuando invierte en un país? Sus infraestructuras –está claro que se ha despilfarrado por querer todos los pueblos tener su aeropuerto, pero eso ha sido a nivel autonómico y no a nivel estatal-, de ese modo sus productos podrán llegar a un mercado más amplio, los productos necesitan del transporte. Por otra parte, el 95% de nuestras empresas son pymes, pequeñas y medianas, por lo que para que haya intercambio comercial entre las distintas ciudades los empresarios han de utilizar el coche, por lo que el petróleo es el factor que condiciona que en España haya más o menos comercio entre las distintas ciudades, ya que si se produjese otra crisis económica por culpa del aumento de los precios del petróleo los intercambios comerciales descenderían sensiblemente en España y ello perjudicaría aún más a nuestra economía. En 1992 se construyó el primer AVE entre Madrid y Sevill bajo gobierno socialista. En cambio, bajo gobierno del Partido Popular entre 1996 y 2004 no se construyó apenas AVE y ha sido ahora bajo gobierno socialista de Zapatero cuando más AVE se ha construido uniendo Madrid con Barcelona y Madrid con Sevilla, aumentando los kilómetros de AVE en Galicia, Andalucía conectando varias ciudades. Gracias a esa inversión, España depende ahora menos del petróleo, razón por la cual nuestra economía se vio tan afectada en los 70 con la Crisis del Petróleo (1973) y en los 80 por la Guerra Irán-Irak (1980-1988), ya que como esos dos países son de los principales países exportadores del petróleo, al paralizarse la exportación en esos dos países, al haber menos oferta de petróleo los precios aumentaron considerablemente afectando mucho a España.

Y por último, en cuanto a la recaída que estamos sufriendo por culpa de la crisis europea de la deuda pública que ha llevado a tener que salvar mediante el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera a Grecia, Portugal e Irlanda, teniendo que enviar a un tecnócrata a Italia para evitar el rescate de este país puesto que sería demasiado costoso, es justo mostrar cuál ha sido el papel del gobierno español. La deuda del Estado español en el 2008 cuando comenzó la crisis era de un 60% del Producto Interior Bruto (PIB), ahora sólo está entre el 70 y el 75% tras 4 largos años de crisis sobre todo debido a que el gobierno ha subido el gasto social de un 48% a un 60%, abarcando una gran parte la prestación por desempleo y en su día la famosa ayuda de 400 euros. En cambio, países como Italia su deuda se eleva al 120% del PIB con gobierno conservador desde hace muchos años y unas pensiones que no se pueden mantener y que el gobierno de Berlusconi no ha querido tocar por presiones de la Liga Norte ya que los mayores del norte de Italia suponen un importante apoyo electoral del partido, del 83% en Alemania con Merkel, que es conservadora, a la cabeza, Francia del 82%, con gobierno conservador, Grecia del 145% del PIB que tuvo gobierno conservador hasta hace año y medio y que el que ha empezado a lidiar de manera responsable con el problema de la deuda pública ha sido un socialista, Papandreu.

La deuda pública cuanto más abultada sea hace que los intereses que paguen los Estados sean más altos porque los inversores que han “prestado” ese dinero a los Estados mediante la compra de títulos del tesoro tienen menos expectativas de recibir ese dinero de vuelta, lo que hace que los inversores no se fíen de los países y dejen de invertir, de comprar bonos del Estado, sin los cuales un país no se puede financiar, y por tanto, funcionar, hacer políticas públicas siendo ingobernable una situación así. La UE ha establecido ahora de tope para la deuda pública el 30% del PIB aunque hasta ahora ha sido del 60% y España hasta ahora se puede decir que ha hecho los deberes, como ya ha dicho Sarkozy ante las cámaras de televisión.

Si la deuda pública en España representa el 80% del PIB la deuda privada -la suma de la deuda de familias, empresas y bancos- representa el 320% del PIB mientras que en 1996 la privada era sólo del 65% y la pública era ya de un 67,5%, lo que demuestra cómo la burbuja inmobiliaria ha incentivado el endeudamiento privado ha subido en un 255% mientras que la pública sólo ha subido un 12,5%. Así que el gobierno ha hecho sus deberes y las empresas y la sociedad no. Por cierto, eso es lo que ha cambiado con respecto al 1996 cuando se comenzó a crear empleo y no la regulación del mercado de trabajo, por lo que la reforma del mercado de trabajo no es la respuesta necesaria a esta crisis puesto que no es la variable independiente que ha variado, no es la causa de esta crisis económica.

Otra cuestión a tener en cuenta es que nuestra deuda pública está en un 80% del PIB, cuando los recortes de Zapatero que se hicieron en 2010 suponían 16.500 millones de euros, por lo que si no se hubieran hecho los recortes nuestra deuda pública estaría en un 96,5% del PIB. Si Zapatero tampoco hubiera subido el IVA -impuesto al consumo que ha permitido recaudar más porque por el modelo económico de la especulación inmobiliaria los ricos son más ricos y los pobres más pobres: en el último año mientras la compra de coches descendió un 17,7% la de coches de lujo aumentó un 86%- un 2%, que permitió recaudar por IVA en 2010 un 33,9% más que en el 2009, la deuda pública estaría en un 103,5% (explicación de subida de impuestos aquí). Portugal, cuando en 2010 tenía un 93,3% del PIB de deuda pública en mayo de 2011 tuvo que ser rescatada por valor de 78.000 millones de euros, en el caso de España hubiera sido por unos 130.000 o 140.000 millones de euros; por lo que las consecuencias de haber tenido que ser rescatados hubieran sido mucho peores que los recortes de Zapatero (para ver las consecuencias en Portugal aquí). Por cierto, los únicos que votaron a favor de la subida del IVA fueron el PSOE, el PNV y Coalición Canaria. Tanto Partido Popular, como Izquierda Unida y Unión por el Progreso y Democracia votaron en contra de la subida del IVA que permitió hacer menos recortes sociales y que ayudó a no tener que ser rescatados (noticia de votación aquí).

Por otro lado en el último año, con la imposibilidad de llegar a un acuerdo entre sindicatos y patronales el ejecutivo ha aprobado sucesivas reformas laborales para flexibilizar el mercado laboral como propone la patronal. Pues bien, se ha abaratado el despido por un lado, por otro se permite encadenar contratos temporales de forma indefinida. ¿Resultado? Ninguno. El paro ha seguido aumentando desde esas reformas, que son las que Rajoy ha anunciado que seguirá profundizando. En España hay un gran problema en el mercado laboral; la enorme dualidad existente entre contratos indefinidos, con muchas protecciones jurídicas como indemnización por despido etc. etc., y contratos temporales que están en el otro extremo y que las empresas utilizan para que en caso de pérdidas o no tantas ganancias poder despedir a los trabajadores cuando hay dificultades. Con rebajar la seguridad en los contratos indefinidos sin más no es suficiente. El caso es que Rajoy ya ha anunciado que va a rebajar todavía más el coste del despido. Esto lo que hará es que salga más barato despedir para los empresarios y por lo tanto se pueda echar a más trabajadores de más de 50 años con el objetivo de contratar empleados jóvenes ya que no serían contratos indefinidos y les saldría más barato. ¿Qué se haría entonces con las personas de 50 años que necesitan cotizar otros 15 años para poder tener acceso a las pensiones?

Simplemente con abaratar el despido no es suficiente, si se quiere terminar con la dualidad existente entre contratos indefinidos y temporales sería acabar con los contratos temporales y ETT’s, y dejar sólo los contratos indefinidos puesto que los contratos indefinidos ya son temporales con dos meses para personas sin estudios superiores y seis meses para el resto. Y como un contrato indefinido implica 45 días de pago por año de despido, se hace complicado para los empresarios empezar por un contrato indefinido, por lo que un modelo de contrato indefinido en el que con el paso de los años se vaya incrementando el coste de despido, por ejemplo el primer año que el despido cueste 20 días por año de despido, el segundo año 22 días por año de despido y así sucesivamente. Pero es un ejemplo de que cuando las patronales tienen mayor peso y los sindicatos ninguno –en Castilla-La Mancha Cospedal ha acabado con la subvención a los sindicatos y se mantiene a las patronales- sólo determinados intereses prevalecen sobre otros.

En primer lugar, explicar que tanto sindicatos como patronal son necesarios en este escenario para lograr un equilibrio entre los intereses de ambas partes que constituyen el mercado de trabajo; los trabajadores y los empresarios. En Alemania los sindicatos tienen una fuerte tradición, al igual que en Francia. En cambio, aquí en España como se ha podido ver con la Huelga General apenas tienen fuerza, sólo en las fábricas donde se produce. Por esa razón, en Alemania patronal y sindicatos llegaron a un acuerdo justo que beneficiase a todos y no sólo a una parte; la reducción de horas laborables de parte de los trabajadores reduciendo también el salario, eso permitía a las empresas en plena crisis ahorrar y no tener que recortar despidiendo a los trabajadores, pero a cambio el Estado pagaba a los trabajadores parte de su salario para que no salieran perdiendo con la reducción de salario y así el Estado se ahorraba tener que pagar la prestación por desempleo completa que le sale más caro. Pura lógica. También por la presión de los sindicatos la propia Merkel ha apoyado que haya un salario mínimo interprofesional.

El paro siempre ha sido el mayor problema de la economía desde la 2ª Guerra Mundial, e incluso en el período de entreguerras. Tras la 1ª Guerra Mundial los países vencedores, sobre todo Francia, impusieron una serie de condiciones muy duras para Alemania y que tuviese que pagar mucho dinero por su indemnización. Además, se le exigió que lo pagara en efectivo en lugar de darle la oportunidad de que lo pudiera pagar con parte de sus exportaciones, lo que le obligó a pedir crédito y depender de él, siendo EE.UU. el país que más crédito le daba, por lo que Alemania pasó a depender de EE.UU. Con el crack del 1929 (también provocado por la especulación, y la especulación inmobiliaria en particular) Alemania también se vino abajo y entró en una crisis económica muy profunda, con unas tasas de desempleo muy elevadas llevando a un mayor conflicto social. ¿Resultado? El triunfo de Hitler en las elecciones de 1933 prometiendo una solución “mágica” para Alemania, que se basó en la inversión en industria armamentística para lo que más adelante se vendría: la 2ª Guerra Mundial.

Algo básico que hay que tener en cuenta es que un gobierno no es el que crea o destruye empleo, sino que EL SECTOR PRIVADO ES EL QUE CREA O DESTRUYE EMPLEO, por lo que el gobierno únicamente tiene la capacidad de poder crear un clima favorable para las empresas, que en el caso de España más del 90% del tejido empresarial lo forman las pequeñas y medianas empresas, las pymes, para que éstas tengan confianza y acaben contratando. De ahí que Rajoy apele continuamente a la confianza, para conseguir inversión y que las empresas contraten, aun sin decir en qué va a consistir su programa económico y sólo adelantando que hará una ley para desarrollar la reforma constitucional que ya aprobó el gobierno de Zapatero para limitar el gasto por parte de las administraciones públicas. “Si no hay, que no se gaste”.

Noticia de Eleconomista: “El 99,87% de las empresas españolas son pymes, algo más de tres millones de empresas, y casi el 30% de las mismas se radican en Madrid (15,04%) y en Barcelona (13,99%), en contraste con la escasa presencia de las mismas en Teruel (0,29%) y Soria (0,19%), según se desprende del último número de ‘Perspectivas del Sistema Financiero’ de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) dedicado a las pymes”. Asimismo, las empresas españolas son las que contribuyen menos al valor añadido de nuestro país, es decir, a nuestra economía; “El estudio muestra también que las pymes españolas contribuyen en un 14,2% al valor añadido de la economía española, siendo la contribución más baja de los países analizados. Además, en relación con la cuenta de resultados, se observa que la carga financiera neta de las pymes representa el 0,7% de su cifra de negocios, cifra que contrasta especialmente con el 1,2% de Alemania, el 1,3% de Portugal y el -1,3% de Finlandia”. Un dato, cuando íbamos tan bien con Aznar en el gobierno, en la legislatura 2000-2004 sólo se crearon 180.000 empresas nuevas

Un caso paradójico donde se han rebajado muchos impuestos y eso ha devenido en recortes sociales ha sido la Comunidad de Madrid, que gobierna el Partido Popular con Esperanza Aguirre al frente, en donde se quitó el impuesto de sucesiones y el de patrimonio, Aguirre reconoció “en off” que le pillaron cuando pensaba que los micrófonos estaban cerrados después de varios años de recortes en la sanidad y educación públicas. Una cosa es rebajar el impuesto de sucesiones para que no sea una presión fiscal elevada a aquello que se ha ahorrado durante toda la vida, y otra quitar un impuesto que lo que busca es redistribuir la riqueza para hacer una sociedad más justa, por lo que la Comunidad de Madrid tiene desde entonces 120 millones de euros menos de ingresos. Y como es natural, sin ingresos no puede haber gastos. Por lo que desde varios años el presupuesto en educación pública ha ido descendiendo -en el 2011 los presupuestos en educación fueron un 4,8% menos, lo que supone 231 millones de euros menos- (para ver información enlace aquí).

Y aún hay más; del presupuesto en educación en la Comunidad de Madrid se ha desviado entre un 30% y un 40% de la educación pública a la privada. Eso se ha visto en los recortes del profesorado no habiendo profesores de apoyo para aquellos que tienen dificultades y por tanto, habiendo una mayor exclusión social en razón del nivel de renta. O también que una profesora de educación plástica de clases de matemáticas al no contratar a más profesores y aumentar los alumnos, viéndose la CALIDAD de la enseñanza afectada al haber disminuido el número de profesores en 2.500 mientras que hay 14.000 alumnos más. Por otro lado, las ayudas a la educación exclusivamente privada, ya no hablo de concertada sino de privada, a la compra de libros de texto y uniformes así como a que al repartirse las becas entre todas las universidades y cada vez hay más becas para la universidad privada. Como recoge un texto de denuncia escrito por un profesor, Francisco J. Rico; “Esta privatización educativa se refleja en cifras: el curso pasado había más centros privados que públicos, mientras en el resto del país 3 de cada 4 son públicos. La Comunidad de Madrid margina la inversión en educación pública (que cae un 42% en el periodo 2006-2010) e impulsa la inversión en privada-concertada (aumenta un 11% en el mismo periodo y un 22% las subvenciones a la concertada). En la última década se han construido en Madrid 292 centros públicos frente a los 728 privados, en muchos casos con cesión de terrenos por parte de la propia Comunidad de Madrid” (para ver texto completo enlace aquí).

En el caso de las universidades públicas un ejemplo es la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense, la segunda con más alumnos de toda la universidad ya sólo dan 3 becas para becas de investigación para poder hacer una tesis doctoral en una facultad que incluye 3 carreras, 3 grados: Periodismo, Comunicación Audiovisual, Publicidad y Relaciones Públicas. Para toda la universidad 50 becas de investigación. La universidad tiene dos funciones: la educación y producir conocimiento a través de la investigación. Y mientras la Comunidad de Madrid no da ayudas para las becas de investigación cuando la educación es una competencia de las Comunidades Autónomas el Gobierno Central hasta ahora sí lo ha hecho. Asimismo, el gobierno de la Comunidad de Madrid lleva 3 años sin dar ayudas a la beca de Erasmus, por lo que ahora sólo se da a los estudiantes unos 300 euros al mes de ayuda -75 euros a la semana de ayuda-, 140 euros por parte del Gobierno Central y el restante dinero lo da la propia universidad (nota importante: la Universidad Complutense de Madrid es un organismo autónomo, por lo que aunque recibe dinero por parte de la Comunidad al estar obligada este organismo decide a dónde va el dinero). Mientras, en la Comunidad Autónoma de Andalucía el impuesto de sucesiones de familiares indirectos -como un tío abuelo- se encuentra en un 45%, por esa razón en la Universidad de Granada se da a los estudiantes por la beca erasmus 550 euros al mes de ayuda, y en Almería son 125 euros a la semana frente a los 75 euros a la semana en Madrid, es decir, 200 euros más al mes (para ver becas erasmus en Universidad de Almería página 18 de aquí en donde se puede ver que la Junta de Andalucía da entre 50 y 75 euros a la semana mientras que en la Comunidad de Madrid sólo da ayuda el Gobierno Central y la propia universidad -140 euros cada uno- no dando nada la Comunidad Autónoma, además en el curso 2008-2009 se daba 350 euros -190 € al mes el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y 160€ al mes desde Bruselas- en donde la Comunidad de Madrid ya no daba nada (para ver ayudas en curso 2008-2009 aquí), frente a los 500 euros al mes en Andalucía. Mientras, el Ayuntamiento de Villanueva de la Cañada, gobernado por el PP, da becas para las dos universidades privadas: Alfonso X El Sabio y Camilo José Cela (para ver que dan becas aquí). Asimismo, los sindicatos denunciaron en 2011 que en la Comunidad de Madrid la escuela pública ha recibido 90 millones de euros, exactamente los mismos que la escuela privada está recibiendo de beneficios por desgravaciones fiscales (ver noticia aquí). No puede ser que se ayude al sector privado y se recorte en lo público, pues se rompe con la cohesión social.

En cuanto a la sanidad pública ocurre lo que dijo Rubalcaba en el debate, pues muchas compañías privadas que cobran por seguros médicos en muchas ocasiones cuando se enfrentan a tratamientos costosos derivan al paciente a la sanidad pública por no salirles rentable el tratamiento, ya que una empresa privada lo que busca es la maximización de beneficios. En EEUU, en donde el modelo es privado la doctora Linda Peeno el 30 de mayo de 1996 en una intervención pública en el Congreso de EEUU reconoció que rechazó la solicitud de un paciente de ser intervenido sabiendo que eso le podía salvar la vida para ahorrarle medio millón de dólares a la aseguradora: todos lo sabían y nadie dijo nada. A la aseguradora le interesaba ahorrarse ese dinero y aquel hombre murió. Se estaba AUTOINCULPANDO. Además, para gente que tiene un sueldo bueno y recibe unos 3.000 dólares al mes, aunque por el trabajo le dan un seguro médico por acudir a una consulta de un especialista le cobran 1.500 dólares. Es el caso de una mujer cuyos hijos se pusieron enfermos y por tener que acudir a la consulta 2 veces con su hijo y una vez con su hija le cobraron 4.500 dólares.

En cuanto al copago se trata de una medida que supondría introducir la sanidad privada en nuestro Sistema Nacional de Salud, ya que en el modelo privado es el paciente el que se costea prácticamente toda la sanidad, por ejemplo si quiere operarse en numerosas ocasiones tiene que pagar todo el tratamiento ascendiendo la factura a millones de euros. Así que con la introducción del copago el paciente comenzaría a tener que pagar sus tratamientos, cuando hasta ahora el sistema nacional de salud era un modelo solidario en el que una persona humilde no tendría que pagar ni un solo céntimo de su tratamiento. El copago se comienza introduciendo en las personas ancianas con mayor renta (que en algunos casos es de sólo 1.500 euros al mes), como ha propuesto Esperanza Aguirre, pero lo cierto es que acaba ampliándose poco a poco al resto de capas de la sociedad. O plantear el copago sin más como planteó Valcárcel, el presidente de Murcia del PP, es también comenzar a privatizar la sanidad pública.

Muchos políticos dicen de hacer una banca pública con el objetivo de velar por las pequeñas y medianas empresas dándoles créditos, pero ello costaría demasiado caro al Estado en una situación como la actual en la que habrá que hacer importantes recortes en la Administración Pública –estamos en un 70% del PIB de deuda pública y la UE ha estipulado que se rebaje a un 30% cuando hasta ahora estaba en un 60% para que los bancos puedan contar con ese importante activo y se recuperen-. En ese sentido es interesante la propuesta de Rubalcaba de reforzar el Instituto de Crédito Oficial (ICO) que ya está creado para que el Estado ayude de forma más eficaz centralizando todos los organismos autónomos que dan crédito en el ICO. Se trata de que en caso de crisis para la próxima ocasión el Estado pueda ayudar financiando más a las empresas emprendedoras con el objetivo de suavizar la crisis.

Otra de las propuestas es eliminar diputaciones para acabar con duplicidades innecesarias y crear consejos intermunicipales, que es a lo que los Estados tienden cada vez más, como es el caso de Francia. Que sean las propias poblaciones las que gestionen sus asuntos y que el Estado financie esos consejos pero se trata de aligerar el Estado en aquellos gastos que son superfluos y supone un importante ahorro y no vender 65 coches oficiales, lo que sólo representa medio millón de euros para la administración pública pero que sin duda da una imagen de austeridad. La propuesta de reducción de ayudas públicas para los sindicatos, los partidos y la patronal que presentó en su momento el PP sólo suponía 17 millones de euros al año. Si cerramos el Senado –como proponen algunos a los que la democracia les debe de parecer cara–, el ahorro sería de apenas 55 millones anuales. ¿Qué representan estos ahorros para los ajustes que habrá que hacer en un futuro próximo? El próximo Gobierno tendrá que ajustar entre 2 y 4 puntos del PIB: entre 20.000 y 40.000 millones de euros en un año. Por comparar, el tijeretazo que hizo Zapatero en mayo de 2010 fue de “sólo” 15.000 millones en año y medio.

Ignacio Escolar: El recorte puede ser incluso mayor porque, además, falta por arreglar el ladrillazo a la banca: más de 300.000 millones en créditos a promotores inmobiliarios, suelo y pisos que no valen lo que figura en los balances de los bancos, como se puede ver en la noticia publicada por el país sobre el rescate del sistema financiero valenciano por la especulación inmobiliaria. Recientemente hemos sabido que el Banco de Valencia ha tenido que ser rescatado con 1.000 millones de euros a los que hay que añadir los 5.000 millones de euros de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) alicantina. El enlace a la noticia está aquí.

Lo que demuestra cuál ha sido el modelo económico del Partido Popular con Rodrigo Rato: la especulación inmobiliaria. De hecho se construyó hasta en las playas sobre la arena cargándose el litoral. De hecho, el gobierno central tuvo que invertir 65 millones de euros en recuperar el litoral durante el 2008 en la Comunidad Valenciana.

Establecer un impuesto para grandes fortunas como ha prometido Rubalcaba a partir del actual impuesto de patrimonio, es una propuesta interesante así como establecer una nueva fiscalidad sobre las SICAV para pedir a los “que más tienen” un mayor esfuerzo para repartirlo. El tecnócrata elegido para salvar a Italia, Monti, ha apostado hoy por lo mismo como se ha podido ver en los telediarios. Por otro lado, un impuesto a la banca como se ha aplicado en otros países como Inglaterra o Francia pero adaptándolo a España como es normal también resulta interesante, pero tras la reestructuración del sistema financiero español con las fusiones de las cajas de ahorro –Bankia por ejemplo- que se están produciendo, pues en pleno proceso de fusiones y reestructuraciones ahora complicaría más las cosas, pero ya que el Estado les prestó dinero y les salvó cuando lo necesitaban que ahora aporten para salvar esta crisis.

A través de esos dos impuestos que son importantes para poder financiar políticas activas de empleo Rubalcaba propuso que el Estado pague la seguridad social en caso de que un empresario contratase al 100% el primer año, al 75% el segundo, 50% el tercero y 25% el 4º año. En lugar de abaratar el despido como propone Rajoy y como ya hizo Zapatero, pues de lo que se trata es de abaratar la contratación.

Una vez más, explicar que un gobierno no es el que crea o destruye empleo, sino que es el sector privado y el gobierno lo único que puede hacer es crear las condiciones necesarias para que los empresarios opten por contratar a nuevos empleados. Pero los empresarios dependen del crédito, y si éste no fluye y el mercado está estancado en donde el dinero no se mueve no optarán por la inversión, al no invertir y no contratar trabajadores los particulares no pueden consumir y eso empeora la crisis. La conclusión que se ha llegado en relación a la época dorada del capitalismo que tuvo lugar entre 1945 y 1975 es que hubo una perfecta simbiosis entre Estado y mercado y que ambos se complementaron perfectamente para impulsar la economía, el Estado por su parte controlando la inversión y el gasto y regulando la economía, además de que como planificador puede subsanar los errores del sector privado, del mercado.

Hoy en día el debate que existe es si reducir el peso del Estado por su escasa eficiencia a la hora de competir en el mercado, y por tanto, de producir ciertos bienes y servicios –los liberales defienden esto-, y por otro lado, si modernizar el Estado y adaptarlo a la forma de funcionamiento del sector privado sin tanta burocracia, de dinamizarlo para que pueda dar una serie de servicios de CALIDAD que se consideran básicos para la sociedad, como la sanidad o la educación públicas. Rajoy hizo referencia a buscar la eficiencia en las administraciones públicas durante el debate, es decir, a producir mucho y gastar poco buscando la maximización de beneficios como ocurre en el sector privado, pero desde la izquierda de lo que se habla es de calidad en las políticas públicas, de ahí que se haga especial hincapié en la evaluación de la calidad de las políticas públicas dando voz a los usuarios, en este caso a los ciudadanos, para que muestren su conformidad o enfado por la CALIDAD de los servicios públicos recibidos. Se coge la idea del sector privado de hojas de reclamaciones.

Y por último, decir que la simbiosis que se produjo tras la 2ª Guerra Mundial entre Estado y mercado se dio a nivel nacional, es decir, dentro de los Estados. Hoy estamos ante una economía globalizada, y que aunque cada economía tiene sus propias características –la nuestra destruye empleo más fácilmente en momentos de recesión como dijo Rajoy en una entrevista con Pedro Piqueras en Telecinco y además tenemos el problema de la especulación inmobiliaria y el papel nefasto que han tenido las cajas de ahorros como la CAM- se necesita cada vez más de un gobierno global para volver a conseguir esa simbiosis y no que el mercado funcione sin reglas llevando al desastre, a que el dinero acabe parado en el bolsillo de unos pocos y no se mueva, y no hayan inversiones, producción, etc. siendo los fallos del mercado más marcados. De ahí la importancia de las reuniones del G-20, aunque está siendo ineficaz. Y de ahí que Rubalcaba haga referencia a la UE como el ámbito donde se tienen que tomar medidas económicas para la recuperación.

Por lo que cabe contraponer el modelo del PSOE en donde el Estado se considera la principal empresa del país que invierte estratégicamente a largo plazos en determinados sectores para hacer la economía más productiva y diversificada. Un ejemplo de ello fue la reconversión industrial que hizo el gobierno socialista en su primera legislatura (1982-1986) como consecuencia de su riguroso plan de estabilización económica que llevó al cierre de muchas industrias obsoletas para modernizar la economía española y hacerla más competitiva, sobre todo en el País Vasco. Aquella reconversión industrial no la habían llevado a cabo la industria por sí sola porque el sector privado sólo mira a corto y medio plazo y aquello no les salía rentable. Un ejemplo de ello fue la decisión tomada en abril de 2011 por Telefónica en la que recortaba la plantilla en 6.000 empleados pero aprobaba dar incentivos a los directivos por valor de 450 millones de euros cuando sus beneficios en 2010 ascendieron a 10.167 millones de euros. El enlace aquí. Las empresas privadas pueden hacer lo que quieran como es natural, pero lo cierto es que no miran por el interés general sino por el interés de sus accionistas. En cambio, el Estado, mirando por el interés general, puede invertir en sectores estratégicos para diversificar la economía y hacerla más productiva. Se trata de una inversión a largo plazo, como es el caso de las energías renovables. Enlace aquí. Asimismo, los Estados pueden firmar acuerdos o cooperar para invertir en determinados sectores económicos de futuro. Como es el caso de la propuesta de Zapatero de crear una Agencia Internacional de Energías Renovables respaldada por Alemania y Dinamarca. Para ver la noticia aquí.

En definitiva, mientras el PSOE defiende el libre mercado pero en donde el Estado es la principal empresa del país que mira a largo plazo por el interés general y corrige los fallos del mercado, para el PP el Estado ha de tener el menor peso posible puesto que el mercado nunca tiene fallos. Aunque las crisis económicas vengan siendo cíclicas (1973, 1982, 1991 -en España en 1993- y 2008), siendo el origen de las dos últimas la especulación inmobiliaria, y en 1929 la especulación.

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Acerca de luiscasas

Licenciado en Periodismo y Técnico Superior en Secretariado, me interesan temas de cultura general y actualidad
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